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Estudios didacticamente preparados sobre el tema de la ley divina e del sábado

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  • Estudios didacticamente preparados sobre el tema de la ley divina e del sábado

    12 RAZONES POR QUE LA “LEY DE CRISTO” Y LA “LEY DE DIOS” SON UNA SOLA Y LA MISMA
    .
    Jesús dijo: “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30).
    .
    1 - Porque no hay evidencia bíblica de existir una “ley de Cristo” que ha tomado el lugar de la “ley de Dios” y los que hacen esta interpretación sólo presentan suposiciones e inferencias improbables.

    Nota: Una interpretación popular y común es que ahora el cristiano se rige por una “ley del amor”, según Cristo enseñó, con “nuevos mandamientos” (Mat. 22:36-40). Pero basta comparar estos textos con Lev. 19:18 Deut. 6:5 para ver que Él Se limita a reiterar lo que dijo Moisés. Por supuesto, las leyes de Dios siempre se han basado en los principios de “amor a Dios” y “amor al prójimo.”

    2 - Porque Pablo se refiere a “la ley de Dios” de manera normal, diciendo que con la mente la sirve y que se complace en ella, y tiene en cuenta que “la carne” no está sujeta a la ley de Dios, etc. (Rom. 7:22, 25; 8:7 y 8). Él sigue hablando de “ley de Dios”, “mandamientos de Dios”, cosas que serían superadas por la interpretación antinómica y neoantinómica, y emplea el tiempo verbal presente todo el tiempo en los pasajes citados.

    Nota: Pablo dice que “la ley [de Dios] ES (no dice 'era') santa, justa y buena”, además de placentera y de que la conserva em su mente (Rom. 7:12, 14, 22). Por la interpretación tortuosa de los antinómicos o neoantinómicos, Él debería concentrarse en hablar sólo de “ley de Cristo”, y al referirse a la “ley de Dios”, debería utilizar el tiempo pasado, no el tiempo presente.

    3 - Porque Pablo enumera naturalmente los mandamientos del Decálogo (la “ley de Dios”) indicándolos a los cristianos de Roma, resaltando que deben ser obedecidos de acuerdo con el principio de “amor”, en vez de hablar de mandamientos de la “ley de Cristo” (Rom . 13:8-10). En vs. 9 muestra que él está tomando la parte por el todo, cuando dice que “si hay algún otro mandamiento. . .” Él sabía que había, no “otro”, sino “otros”.

    Nota: Pablo ciertamente no ha considerado necesario mencionar uno por uno de los mandamientos, ya que su objetivo en este pasaje no es “revalidar” los mandamientos para hacerlo válidos para los cristianos.

    4 - Porque Pablo recuerda a los Efesios mandamientos del Decálogo (citando específicamente el 5to. 8vo. 9no. y 10mo. mandamientos--Efe. 6:1-3, 4:25-31) como siguiendo válidos y en vigor.

    Nota: Él debería instarles a que respetasen los mismos principios en un código diferente, que sería la “ley de Cristo”, si tuviera fundamento tales interpretaciones erróneas.

    5 - Porque Pablo dice que ahora se debe obedecer a los “mandamientos de Dios” y no a los “mandamientos de Cristo” (1 Cor. 7:19).

    Nota: Para ver lo que los lectores contemporáneos de Pablo entenderían por este lenguaje de “mandamientos de Dios” sólo es necesario leer Rom. 7:7-13: claramente se percibirá que son también los mandamientos del Decálogo. Por supuesto, esto también incluye otros mandamientos, como el de “predicar el evangelio a todo el mundo.”

    6 - Porque Pablo dice retóricamente estar ahora bajo la “ley de Cristo” (1 Cor. 9:21), siendo que en Gál. 6:2 la define como siendo “sobrellevad los unos las cargas de los otros”, lo que es solamente la reiteración de una parte de la “regla áurea” que el propio Cristo expresó en Mat. 22:36-40--amar al prójimo como a si mismo.

    Nota: La otra parte de esa “regla áurea” es el mandamiento SEMEJANTE, de “amar a Dios sobre todas las cosas”, siendo que de ambos estos mandamientos “dependen toda la ley y los profetas”.

    7 - Porque Juan en el Apocalipsis dice claramente que los fieles hijos de Dios se caracterizan como los que “guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apo. 14:12), en vez de hablar de los que “guardan los mandamientos de Cristo”.

    Nota: Claro, son los mismos, pues no existe esa dicotomía artificial que se quiere crear entre “mandamientos de Cristo” y “mandamientos de Dios” (o “ley de Cristo/ley de Dios”).

    8 - Porque en Heb. 8:6-10, que habla de la transferencia del Antiguo al Nuevo Pacto, este importante pasaje trata de “Mis leyes” (de Dios), que son escritas en los corazones y las mentes de aquellos que aceptan el Nuevo Pacto [Nuevo Testamento], no “ley de Cristo”.

    Nota: Este tema es muy importante porque muestra cómo, en el Nuevo Testamento, los cristianos tienen la “Ley de Dios” escrita en sus corazones y mentes, y es aquella que el mismo Pablo demuestra como estando en los corazones de carne de los que pertenecen a Cristo (2 Cor. 3:2-6). Él utiliza la misma ilustración de Eze. 36:26, 27 y, ciertamente, cuando habló de “tablas de piedra/tablas de carne” tenía en mente TODO EL CONTENIDO de las tablas de piedra transferido para las tablas de carne de los corazones humanos. De lo contrario, ni habría lógica en usar la misma metáfora de Ezequiel, que seguramente tenía en mente los 10 preceptos de las tablas de piedra, no sólo 9.

    9 - Porque Santiago menciona los mandamientos del Decálogo (que sería la “ley de Dios”) como norma para los cristianos, en lugar de concentrarse en hablar de una “ley de Cristo” (Sant. 2:10-12).

    Nota: Algunos toman al revés las palabras de Santiago, pensando que él está diciendo que ya que nadie obedece a los mandamientos totalmente, porque si tropieza en uno, tropezó en todos, entonces se tiene libertad de todos. Pero, del contrario, lo que dice Santiago es un reflejo de lo que Cristo dijo en Mat. 5:48: “Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. Y hay que recordar que cuando Santiago escribió su epístola, él y sus lectores primarios sabían que la parte ceremonial de la ley ya no tenía valor.

    10 – Porque Juan habla de la “ley de Dios” y de la “ley de Cristo” intercambiablemente en sus varias epístolas (ver 1 Juan 2:7; 3:21-24; 4:7-12, 21).

    Nota: Él no deja la mínima pista de que haya cualquier contraste entre ambas.

    11 - Porque Juan, en un contexto en que habla indistintamente de “ley de Dios” y “ley de Cristo”, cuando definiendo lo que es pecado dice que “es la infracción de la ley” (1 Juan 3:4), sin especificar que habla de una “ley de Cristo”.

    Nota: Esta definición bíblica del pecado es curiosamente evitada por los de la línea antinómica dispensacionalista. Parece que no les gusta ni un poco ese texto como aparece en muchas versiones internacionales, definiendo el pecado como “infracción de la ley”. ¿De que ley sería una transgresión el pecado? ¿De la ley de la oferta y demanda? ¿De la ley del mínimo esfuerzo? ¿De la ley de la gravedad? Quién sepa responder a esta pregunta sabrá lo que realmente está siendo dicho por el apóstol de Cristo.

    12 - Por que hace parte de la más legítima tradición cristiana que los primeros 4 mandamientos del Decálogo lidian con nuestros deberes para con Dios, y los 6 últimos, lo misto cuanto al prójimo, lo que es mera síntesis (no sustituto) de la misma “ley de Cristo”, o Su conocida “regla áurea” de Mat. 22:36-40.

    Nota: Luteranos, presbiterianos, bautistas y anglicanos dicen exactamente eso en sus confesiones de fe de siglos, y siendo que “los 4 primeros mandamientos” refiérense a nuestros deberes para con Dios, eso inescapablemente incluye al 4to. Mandamiento del Decálogo—el del sábado (aún que estos cristianos busquen reinterpretarlo para legitimar el injustificable domingo). Antes de la Reforma Protestante eso ya era así básicamente enseñado por católicos y ortodoxos.

  • #2
    10 FACTORES QUE PRUEBAN LA “DIVISIÓN” DE LAS LEYES

    .
    Los que niegan que haya una distinción sobre leyes que deben ser cumplidas, y leyes que ya no se deben cumplir, alegan que no hay en las Escrituras términos tales como “ley moral”, “ley ceremonial”, “ley civil”. Entonces, por la ausencia de tal terminología, pretenden “probar” que las leyes bíblicas forman uno solo “paquete” legal, juntas abolidas en la cruz.

    Pero tenemos un hecho muy extraño en esa “abolición” (a veces cínicamente se dice que la ley no fue “abolida”, sino “cumplida”, pero con el mismo sentido de abolir): de los 10 mandamientos abolidos, ¡NUEVE permanecieron intactos, prosiguen tan válidos y vigentes como siempre! ¡Que abolición de ley más pifia!

    Pero no es necesario ir a la caza de terminología específica para muchas cosas en la Biblia que tantos millones de cristianos siempre aceptaron naturalmente, como teocracia, omnisciencia, omnipresencia, omnipotencia, Trinidad. . . Y de ahí, ¿vamos a negar esos conceptos por que no existen palabras que los definan en las Escrituras? Tenemos que preocuparnos de hechos, no de palabras. Y los hechos que tenemos para demostrar que hay realmente esa “división” de las leyes, son, entre otros:


    1 – El propio Dios dividió las leyes, pues pronunció solemnemente a los oídos del pueblo tan solamente los 10 Mandamientos como base de la alianza especial que proponía a aquel pueblo.

    Nota: Fue la primera y única vez que la voz de Dios fue oída por un gran número de personas reunidas (Éxo. 19 e 20).

    2 – Después de pronunciar los 10 Mandamientos, Dios “ no añadió nada” (Deu. 5:22). Los que quieren agregar leyes de otro carácter a ese código especial están yendo allá de lo que está escrito y de lo que Dios hizo.

    3 Dios mismo escribió esos 10 Mandamientos, pronunciados primero audiblemente a la multitud reunida en el Sinaí, en dos tablas de piedra, con Su propio dedo (Éxo. 31:18).

    4 Las demás leyes fueron todas dictadas a Moisés en otra ocasión para que las escribiese en rollos (Éxo. 34:27 y textos anteriores).

    5 Las tablas de piedra fueron puestas dentro del arca (Deu. 10:2) mientras los libros con las demás leyes debían ser guardadas fuera del arca (Deu. 31:26).

    6 El apóstol Pablo mismo se expresa dividiendo las leyes, pues él comenta sobre leyes que antes eran importantes, pero no más lo son, resaltando que lo importante ahora es “guardar los mandamientos de Dios” (1 Cor. 7:19).

    Nota.: Los lectores primarios de Pablo sabían a que “mandamientos de Dios” él se refería, pues en Romanos 7:7 y 8 él dejó eso claro, refiriéndose a un mandamiento específico del Decálogo. Y dice en el vs. 25 que con su mente servía “a la ley de Dios”, que es la misma que contenía el mandamiento “no codiciarás”, de los vs. arriba referidos.

    7 Pablo habla sobre la ley como abolida y como confirmada, en un contraste evidente (ver Efe. 2:15 y Rom. 3:31). La única manera de entender eso es percibiendo que él trata de leyes de características y funciones diferentes.

    8 En Hebreos caps. 7 a 10 es mostrado el sentido de los varios ritos y leyes sacerdotales de Israel y como fueron abolidas, pero en 8:6-10 se dice que Dios escribe lo que es llamado “Mis leyes” en los corazones y mentes de los que aceptan esa nueva alianza [Nuevo Testamento], lo que indica, lógicamente, que hay cosas de la ley abolida (la parte ceremonial) y cosas confirmadas en el paso de la Antigua para la Nueva Alianza (las leyes divinas que no serían abolidas por no tener carácter tipológico, ritual).

    9 Juan vio en el cielo el arca de la alianza, que ciertamente contiene los originales de la ley (Apo. 11:19), lo que no tendría sentido si fuese una ley en la que faltara algún mandamiento tal como fueron dados por Dios, o teniendo algún de ellos alterado en su significado.

    10 Los documentos y grandes eruditos cristianos SIEMPRE entendieron esa cuestión exactamente así, aunque en el tremendo lavado de cerebro de los predicadores del semi-antinomismo dispensacionalista queda la falsa impresión de que lo que enseñan es lo que siempre se constituyó el entendimiento cristiano evangélico del asunto. Pero basta conferir sus Confesiones de Fe, Credos y Catecismo históricos para se constatar eso, en los capítulos sobre la ley divina.
    Editado por última vez por Azenilto Brito; 21/09/2017, 01:44:44.

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    • #3
      10 PREGUNTAS SOBRE ACTITUDES DE CRISTO EN CUANTO AL SÁBADO

      1 - Dentro del razonamiento de los antisabadistas, que alegan que Jesús no valoró el sábado, citando para ello Mateo 12:5 (sobre los sacerdotes que “violaron” el sábado y se quedaron sin culpa), siendo que eso no se aplica solo al tiempo de Cristo, ¿cómo pudo Dios condenar al pueblo dada la violación del sábado, ya que los sacerdotes lo violaban sistemáticamente (ver Jer. 17:21, 22, 27)?

      Nota: El pueblo bajo tal punición podría con justicia reclamar: “El Señor no puede condenarnos por la violación del sábado, pues los sacerdotes en el templo lo violan y se quedan sin culpa”.

      2 - Si en la ley divina hubiese una regla religiosa cuyos sacerdotes, encargados de dar al pueblo el mejor ejemplo y la mejor instrucción de carácter espiritual, sistemáticamente la violaban, ¿cómo esa ley podría ser llamada de “perfecta” (Sal. 19:17)?

      3 - Si en la ley divina hubiese una regla religiosa cuyos sacerdotes, encargados de dar al pueblo el mejor ejemplo y la mejor instrucción de carácter espiritual, sistemáticamente la violaban, ¿cómo el Legislador que estableció tal ley podría ser perfecto en Sus caminos y en Si mismo (2 Samuel 22:31; Mateo 5:48)?

      4 - Si en la ley divina hubiese una regla religiosa cuyos sacerdotes, encargados de dar al pueblo el mejor ejemplo y la mejor instrucción de carácter espiritual, sistemáticamente la violaban, ¿cómo pudo el apóstol Pablo decir que tal ley es santa, justa, buena y que la obedecía (Rom. 7:14, 22, 25), y que no fue anulada por la fe, sino confirmada (Rom. 3:31)?

      5 - Si Jesús estuviese justificando o encubriendo la violación del mandamiento del sábado (por Sus discípulos), ¿no estaría también siendo incoherente y contradiciendo Sus propias palabras en Mateo 5:19, “Cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos”? Consecuentemente, ¿no tendría Él mismo que ser considerado “muy pequeño” en el Reino de los cielos?

      6 - Si Jesús estuviese justificando o encubriendo la violación del mandamiento del sábado (por Sus discípulos), ¿no estaría también siendo mentiroso, porque declaró: “Yo tengo guardado los mandamientos de Mi Padre” (Juan 15:10), siendo que no podría decirlo, ya que violaba el sábado?

      7 - Si Jesús estuviese justificando o encubriendo la violación del mandamiento del sábado (por Sus discípulos), ¿no estaría también siendo, hipócrita porque recomendó a Sus oyentes el fiel respecto por el más “pequeño” de entre los mandamientos (Mat. 5:19), mientras Él mismo no respectaba uno de los “mayores” mandamientos de la ley, como era el sábado?

      8 - Si Jesús estuviese justificando o encubriendo la violación del mandamiento del sábado (por Sus discípulos), ¿como pudo recomendar a Sus oyentes lo que dijo en Mateo 23:1-3: que TODO lo que sus jefes religiosos ordenasen ellos lo cumpliesen fielmente, solo cuidándose de no actuar según la hipocresía de ellos, pues eran de la línea del “hagan como les digo, pero no como yo hago”?

      Nota: Una de las cosas que ellos decían era que recordasen del sábado para fiel obediencia al mandamiento--ver Luc. 13:14.

      9 - Si Jesús estuviese justificando o encubriendo la violación del mandamiento del sábado (por Sus discípulos), ¿por qué las santas mujeres que Lo servían se preocuparon en observar el sábado “según el mandamiento”, cuando estaban preparando especias aromáticas y ungüentos para embalsamar Su cuerpo, pues habrían aprendido con Él que el sábado no era importante (ver Lucas 23:56)?

      10 - Si Jesús no consideraba el sábado importante, ¿por qué declaró que fue establecido “por causa del hombre”, y debatía con los líderes judíos, no SI había que observar tal mandamiento, o CUANDO hacerlo, sino COMO observar el mandamiento, en su debido espíritu?

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      • #4

        10 RAZONES POR QUÉ EL SÁBADO ES EL MANDAMIENTO MÁS IMPORTANTE DEL DECÁLOGO



        1er. - Por ser originario de antes del ingreso del pecado en el mundo:

        Se analizamos la historia humana, percibimos que hay solamente dos instituciones que anteceden el ingreso del pecado en nuestro planeta: el sábado y el matrimonio. No sorprende, pues, el empeño de Satanás en corromper ambas estas instituciones que él particularmente enoja, el sábado, a través de falsas teologí*as que lo rechazan o cambian su significado, y el matrimonio, mediante toda esa avalancha de separaciones, divorcios y comentarios negativos por medio de los órganos de diversión (radio, TV, músicas, películas), y más modernamente los matrimonio de personas de mismo sexo.

        2do. - Por tener sido “santificado” por Dios y deber ser “santificado por el hombre:

        El propio Dios nos dejó el ejemplo de descansar, bendecir y santificar el primer sábado (Gén. 2:2, 3). Él es ya enteramente santo y no necesitaría santificar nada para Si. Si lo hizo fue “por causa del hombre” (Mar. 2:27). Además de ligarse a la Creación del mundo, el mandamiento comienza ordenando: “Acuérdate del día de reposo [sábado] para santificarlo”. El reposo viene después de la orden de santificación.


        La palabra “santificar” significa separar para destinación santa, y fue lo que Dios hizo con el séptimo día desde el comienzo de la historia de este planeta. Y la razón dada para que sea el séptimo día, y no otro cualquier según conveniencias humanas, es dejada clara en Éxo 20:11: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo [sábado] y lo santificó”.

        3ro. - Por estar en el corazón de la ley y destacar su aspecto vertical y horizontal:

        El mandamiento del sábado se ubica bien en el corazón de la ley que fue solemnemente pronunciada por Dios a Su pueblo junto al Sinaí (“y no añadió más”--Deu. 5:22), siendo después escrita por el propio Dios en las tablas de piedra. Y es prácticamente el único que trata de los sus dos aspectos básicos: la perspectiva vertical y la horizontal.

        Del punto de vista de la perspectiva vertical (“amar a Dios sobre todas las cosas”), si es para “santificar” el séptimo día, eso significa dedicar a Dios tal día para una comunión más íntima del alma con el Creador, sin los entrabes de preocupaciones seculares.

        En la perspectiva horizontal (“amar al próximo como a uno mismo”), el 4to. mandamiento concede reposo a los servidores de un creyente--“ni tu siervo, ni tu criada”. . ., y hasta los animales son beneficiados, en esta acción misericordiosa--“ni tu bestia. . .”

        4to. - Por tener sido escogido para ser señal entre Dios y Su pueblo:

        De entre todas las reglas, Dios eligió el sábado para servir de señal entre Él y Sus hijos, tanto en el evento del éxodo, cuanto milenios después, confirmando el hecho al profeta Ezequiel (ver Éxo. 31:17; Eze. 20:12, 20). No existe ninguna indicación de que esa señal tenga sido puesta de lado en el pasaje de la Vieja para la Nueva Alianza (ver Heb. 8:6-10, cf. Jer. 31:31-33). Los bautistas confirman esto aspecto en su “Declaración Doctrinal”, Tópico XV, “El Día del Señor", en el documento de la Convención Bautista Nacional, de Brasil, cuando ponen el texto de Éxo. 31:14-17 entre los textos de base bíblica en las notas de rodapié.

        5to. - Por Jesús lo tener destacado como establecido “por causa del hombre”:

        El sábado fue establecido para servir al mejor interés del reposo físico, mental y refrigerio espiritual de todos los hombres (Mar. 2:27). Además de eso, Cristo tanto Se preocupó en preservar el sábado en la forma como fue pretendido que tuvo varios conflictos con el liderazgo judío, no cuanto a SI debían observarlo, ni CUANDO hacerlo, sino COMO observar “el día del Señor” en su debido espíritu. Él se empeñó por corregir las distorsiones de aquellos líderes para con el mandamiento porque era celoso por las cosas de Dios. Él mismo Se identificó como “Señor del día de reposo [sábado]” (Mat. 12:8).

        6to. - Por Jesús tener Se declarado “Señor del sábado”, no para descalificar el mandamiento:

        En Mateo 12:8 Cristo Se declara el “Señor del día de reposo [sábado]” en debates con los líderes judíos. Él lo hace, no para descalificar el mandamiento, a despecho de haber muchos que enseñan la aberración teológica de que Jesús emprendía una “campaña” anti-sabática, cuando Él mismo estableció el principio como Creador que es (Juan 1:3; Heb. 1:2). No haría sentido ningún que Él ahora buscase disminuir la importancia de lo que Él mismo estableció “por causa del hombre”, además del serio problema de que se estuviese de hecho creando “grados de infracción del mandamiento”, como cierto “teólogo” dispensacionalista enseña, Él tendría que ser considerado “muy pequeño” en el reino de los cielos, a la luz de Sus propias palabras en Mateo 5:19. Jamás iría Jesús disminuir el valor de cualquier mandamiento de la ley de Dios, “muy pequeños”. Y el sábado, en realidad, se confirma como el más importante de la ley.

        Cristo Se declaró “Señor del sábado” porque tenía autoridad para definir el modo de observarlo, delante de las distorsiones de los líderes judíos y su constante pregunta a él, “. . . ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad?” - Luc. 20:2. Ellos no corrompían solo el sentido del 4to. mandamiento, como también del 5to. Y la práctica del diezmar (ver Mar. 7:9ss y Mat. 23:23).

        Se puede decir que así cómo Jesús expulsó a los cambistas del Templo, Él expulsó del sábado las falsas concepciones a su respecto y las reglas humanas que le fueran añadidas.

        7to. - Por tener recibido tratamiento especial en Hebreos y ser indicado como todavía necesario:

        En la epístola a los Hebreos, mientras las ceremonias y el su sentido prefigurativo del sacrificio de Cristo son detalladamente discutidos en los capítulos 7 a 10, el sábado recibe tratamiento muy especial en los capítulos 3 y 4, siendo tomado como símbolo del reposo espiritual que se obtiene en Cristo. Y aún que el pueblo de Israel haya fallado colectivamente en obtener tal reposo, dentro de Israel hubo los héroes todos, citados en el capítulo 11, que encontraron ese reposo espiritual, y ni por eso pusieron el sábado de lado.

        Es interesante que, aunque por todos los dos capítulos 3 y 4 de Hebreos, mientras la palabra griega para reposo es katapausin, en el vs. 4:9 el autor emplea un término especial, usado solo esta vez en toda la Biblia, sabbatismos, al recordar, como indica la nota de rodapié en muchas versiones bíblicas: “Resta un reposo sabático para el pueblo de Dios”. O, como tradujo el erudito G. Lamsa, de fuentes originales arameas, “resta una guarda del sábado para el pueblo de Dios”.

        Claramente el autor quiso demostrar que aunque utilizase la metáfora del sábado para ilustrar el reposo espiritual, él deseó evitar cualquier ambigüedad haciendo claro que el sábado semanal no ha cesado, con la falla sistemática del pueblo de Israel en alcanzar el reposo espiritual que Dios le proponía. El pueblo de Dios continuaba teniendo el reposo del sábado cómo un pequeño modelo de ese reposo en Cristo.

        8to. - Por ser indicado como memorial también de la redención:

        Al repetir los términos de la ley divina al pueblo, Moisés resaltó que el sábado, indicado en el original de la ley, dada en Sinaí, teniendo el carácter de memorial de la Creación, era también memorial de la Redención, pues recordaba al pueblo el libramiento de la esclavitud de Egipto, donde no tenían el privilegio de dedicar tal día al Señor (Deu. 5:15). Así, pues, el sábado es tanto el memorial de la Creación como de la Redención. Simboliza perfectamente que aquellos que fueron libertados del Egipto del pecado ahora tienen también el privilegio de observar el sábado para dedicarlo al Señor y obtener reposo físico, mental y refrigerio espiritual, algo que no practicaban cuando eran prisioneros del pecado, definido en las Escrituras como “infracción de la ley” (1 Juan 3:4).

        9no. - Por ser indicativo de la disposición en servir fielmente al “Señor del sábado”:

        La realidad es que quienquiera que se disponga a observar fielmente el sábado denota un espíritu de sumisión a todo lo que determina el Señor en Su ley. Difícilmente un asesino, ladrón, adúltero contumaz iría disponerse a seguir tal principio. Tales individuos no revelan consideración para con otras reglas bíblicas hasta más fáciles de acatar, mucho menos se sujetarían a algo que representa una restricción considerada inconveniente y penosa--reservar tiempo para Dios regularmente, en un día contrario a la costumbre social, buscando respetar Su ley integralmente para asociarse semanalmente en la iglesia y a otros adoradores de misma visión.

        10mo. - Por proseguir en la Nueva Tierra como principio perpetuo:

        Finalmente, de entre todos los mandamientos, el del sábado es el único mencionado como siendo respetado plenamente por los redimidos en la Nueva Tierra “en los cuales mora la justicia” (2 Ped. 3:13). Allí los redimidos tendrán regularmente dos reuniones--una mensual, cuando de la luna nueva (posiblemente de carácter social), y una semanal, los días sábados, para adorar al Señor (Isa. 66:22, 23).

        Pues si el sábado es institución que se confirma desde el mundo recién creado y se extiende a las largas eras eternas del mundo recriado, ¿por qué no lo observaremos hoy también, siendo que Pablo deja claro que la fe no vino anular la ley, sino confirmarla (Rom. 3:31)?

        Conclusión: Sin duda, el sábado es el mandamiento más importante del Decálogo. Quien discordar de eso, que nos pruebe el contrario indicando, entonces, cuál seria tal mandamiento.
        _______

        Nota: Una objeción común a este estudio es de que Jesús indicó que el mandamiento más importante de la ley de Dios sería cualquier de las dos reglas de la “ley áurea”--amar a Dios sobre todas las cosas y al próximo como a uno mismo.

        Pero esos mandamientos son meramente un sumario de los 10 Mandamientos, no una regla diferente. Se puede decir que esos principios son el mismo Decálogo en su doble núcleo--el de la relación vertical hombre-Dios, y el de relación horizontal hombre-hombre. Tanto la Confesión de Fe de Westminster como la Confesión Bautista de 1689 confirman que los primeros cuatro mandamientos tratan de nuestra responsabilidad para con Dios, y los seis últimos hacen lo mismo cuanto a nuestra responsabilidad para con el prójimo.Los luteranos y anglicanos dicen lo mismo en sus documentos confesionales.
        Editado por última vez por Azenilto Brito; 23/09/2017, 00:57:09.

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        • #5
          Azenilto Brito, conociendo tan bien la importancia del Sábado para Dios en los últimos días, deberías darle atención a su observancia por Israel revelar un Sábado unido sobre toda la tierra. Su correcta observancia ser cambiar el horario dependiendo en donde estés en la tierra para que toda la tierra observe el Sábado unidos con Dios a la misma vez. Israel es el ejemplo de como recordar el primer Sábado en el Edén e Israel cambio el horario del Sábado para coincidir con su observancia en el horario del Edén. De la forma que nosotros observamos el Sábado hoy lo observáramos equivocadamente en el Edén, siendo el primer Sábado revelado ser de mañana a mañana en el libro de Genesis y no de tarde a tarde. Tengo un tema sobre esto titulado "¿Sera el sábado fijado y no relativo al sol?". En mi título me refiero a estar fijado en el horario del Edén en vez de ser relativo a la posición del sol en cada local de la tierra.
          Respondiendo compramos todo el aceite de los Bíblicos, reteniendo lo bueno.
          Honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto, manteniendo la conciencia limpia, para que los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo, se avergüencen de sus calumnias. (1 Pedro 3:15-16 NVI)

          Nuestras vasijas de aceite se llenan sobre la comprensión de su palabra.

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