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Nuevo libro sobre las obras literarias de Elena G. de White: WHITE LIE SOAP-1

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  • Nuevo libro sobre las obras literarias de Elena G. de White: WHITE LIE SOAP-1

    Con el interés de algunos amigos de habla española he traducido el libro mío "White Lie Soap: For removal of lingering stains on Ellen White's integrity as an inspired writer" al español. Es un informe sobre una década de investigación sobre las obras literarias de la hermana White. Porque español no es mi idioma nativa, estoy buscando personas de capacidad que pueden ayudarme en repasar el texto para que sea entendible. Para tu repaso y sugerencias, aquí está la introducción. ¿Cómo les parece?


    ¿Qué necesidad hay de White Lie Soap?

    Si nunca se hubiesen tomado estas falsas posiciones, el asunto habría sido mucho más sencillo de lo que es hoy. Todo lo que ha sido objeto de la acusación de plagio se habría simplificado, y creo que hombres habrían sido salvados para la causa si desde el comienzo hubiésemos entendido esto como debería haber sido.
    —A. G. Daniells, la conferencia bíblica de 1919[i]


    Manchas persistentes del libro The White Lie

    Hace unos 30 años atrás, Walter Rea comenzó observando paralelismos de palabras similares entre las obras publicadas de Elena G. de White y las obras de otros autores. Él sintió molesto con sus observaciones porque siempre había pensado que Elena de White consiguió lo que ella escribió “directamente de Dios por revelación o inspiración, sin influencias externas.”[ii] Compartiendo sus hallazgos con Roberto Olson del Patrimonio de Elena G. de White, Rea acordó esperar para hacer cualquier anuncio público hasta que representantes del Patrimonio White podrían dar un mayor estudio a su investigación.[iii] Sin embargo, él fue picado cuando, en el foro de Loma Linda en el 20 de enero de 1979, Olson minimizó la importancia de los paralelismos Rea había encontrado (TWL 21).[iv] Sin embargo, Rea tuvo oportunidad de presentar su caso a los representantes denominacionales en el Hospital Adventista de Glendale en el 28 y 29 de enero de 1980. Como resultado, el grupo estuvo de acuerdo en utilizar un enfoque de seis puntos para informar a los adventistas del séptimo día sobre el uso de fuentes de Elena de White. Acercándose al fin del año, Rea se sintió que los funcionarios de la Iglesia no estaban cumpliendo con su acuerdo y decidió anunciar sus conclusiones en el artículo, “Plagiarism Found in Prophet Books” [El plagio encontrado en libros de un profeta].[v] El anuncio sorprendió a los adventistas del séptimo día. En abril de 1982, Rea publicó The White Lie [La mentira blanca], que tiene como tesis central de que los líderes de la iglesia habían ocultado el uso de los escritos de otros por Elena de White.[vi] En una entrevista de televisión, Rea explicó por qué publicó el libro:
    Se imaginaron que tomaría una década para estudiar los al menos 1.200 libros [en la biblioteca de la Sra. White] para investigar la medida del trabajo de copiado, que era mucho más de lo que habían visto . . . . Si lo habían . . . admitido. . . antes de que el libro The White Lie hubiera salido, tal vez no hubiera sido necesidad de The White Lie. Pero ellos no lo hicieron.[vii]

    Jonathan Butler, comentó sobre el análisis de Rea de la evidencia en The White Lie:

    El establecimiento de conexiones entre un autor y otros es un proceso largo, laborioso y tedioso. Rea debe ser agradecido por haber emprendido esta tarea importante y necesaria. Pero el alcance limitado de su lectura—y análisis—que lo calificaría especialmente como crítico fuente, lo dejó decididamente no calificado para explorar el significado de los paralelismos que encontró. . . . Si se hubiera producido simplemente una antología de sus exposiciones literarias, con una breve introducción en la que se adhirió modestamente al tema que nos ocupa, la importancia y el impacto de su estudio podrían haber sido mejorados considerablemente.[viii]

    Cuando Rea publicó The White Lie, lo hizo sin el análisis cuidadoso del “Life of Christ Research Project” (una comparación de El deseado de todas las gentes con otros libros sobre la vida de Cristo, completada en 1988) y la investigación acordada en la reunión de Glendale, que era “descubrir no sólo las similitudes entre Elena de White y otros autores sino también las diferencias y las contribuciones únicas y positivas que se pueden encontrar en sus obras” (el acta de PREXAD, 29 enero 1980, pág. 2). La naturaleza prematura del libro lo dejó vulnerable a conclusiones erróneas que todavía se repiten como si fueron hechos en la Internet. Una limpieza se ha necesitado durante mucho tiempo.

    Este libro, White Lie Soap (jabón para La mentira blanca) cumple esa necesidad. Fue el resultado de un seminario que junté para que E. Marcella Anderson de King pudiera dar una presentación sobre un libro que habíamos escrito juntos, More Than Words: A Study of Inspiration and Ellen White’s Use of Sources in The Desire of Ages [Más que palabras: un estudio de la inspiración y el uso de Elena de White de fuentes literarias en El deseado de todas las gentes] (2009). Debido a un cambio de circunstancias, ella no podía usar el PowerPoint que preparé. Resultó que yo lo usé en un seminario, y después empecé a pensar que el material debe ser convertido en un libro.

    Durante el tiempo en que la Sra. King y yo colaboramos, ella era un miembro de mi iglesia en North Carolina, EE.UU. Hasta que le conté de mi interés en el tema, no sabía que ella era asistente de investigación del Dr. Fred Veltman. Tampoco sabía que ella había preparado un manuscrito resumiendo su propia investigación. La Sra. King lo preparó en respuesta el fomento de su buen amigo, Donald Mansell, ex director adjunto del Patrimonio White y un editor de libros para Pacific Press. Sabiendo que pocos adventistas habían oído de la “Life of Christ Research Project” y los que habían oído de ella era a menudo sesgada (en parte por el mismo resumen del proyecto en Ministry), Mansell creía que la investigación de la Sra. King debería ser publicado. Yo creo que la Providencia nos trajo juntos para que pudiéramos completar su libro importante.

    Percepciones erróneas persistentes de la “Life of Christ Research Project”

    En la “Life of Christ Research Project” (1980–1988), Veltman llevó a cabo un estudio imparcial de la dependencia literaria de Elena G. de White en El deseado de todas las gentes.[ix] La Sra. King coordinó las lecturas de los ocho voluntarios lectores, quienes compararon posibles obras de origen a 15 capítulos de El deseado de todas las gentes.[x] Después de ocho años de estudio, los últimos tres de los cuales él se había reanudado sus responsabilidades de enseñanza (LCRP ii), Veltman elaboró un informe de 2.222 páginas sobre sus hallazgos. Su interés era en la evaluación de la dependencia literaria de Elena de White en otros escritores, no en el trato específico de la carga de plagio.[xi] Sin embargo, en una “posdata personal” en Ministry, declaró su creencia que Elena de White no había plagiado.[xii] El estudio contestó muchas preguntas. Desgraciadamente, el resumen del mismo en Ministry dejó a los lectores con dos percepciones erróneas claves, una de ellas sobre el uso de fuentes por Elena de White y la otra sobre su supuesta negación de la misma.[xiii] Estas percepciones erróneas, las cuales ya se han difundido a través de la Internet, necesitan ser aclaradas.

    Otro evento significativo que se llevó a cabo durante este período era el International Prophetic Guidance Workshop [Taller de orientación profética internacional], que se reunió en Washington, DC, el 11 al 15 de abril de 1982.[xiv] A pesar de haber explorado varias nuevas fases de estudio sobre Elena de White y suplido muchas respuestas, el taller dejó otras preguntas sin respuesta. Hubo necesidad de más estudio. No obstante, como dijo Salomón en Eclesiastés, hay un tiempo para todo.

    Los tres pasos en la evaluación de la dependencia literaria

    Ronald Graybill esbozó un proceso de tres pasos para establecer de la dependencia literaria:
    Notar similitudes es sólo el primer paso en el estudio de las relaciones literarias. También hay que catalogar las diferencias, y luego, aún más importante, preguntar qué uso el segundo autor hizo de la obra del primer autor. . . . White habló, figurativa y literalmente, en el idioma y la cultura y las formas de pensar de su época. Sin embargo, su mensaje es el mensaje de Dios para nosotros, y, como tal, trasciende su tiempo y cultura con el fin de hablar con nosotros hoy.[xv]

    Es mi conclusión que las acusaciones de Walter Rea sobre los paralelismos literarios en los escritos de Elena de White resultaron de una falta de completar estos pasos. Este libro da tratamiento a ese descuido. Los primeros dos capítulos proporcionan material de referencia. Para obtener la perspectiva en el objetivo de Elena de White en escribir los libros del Conflicto de los siglos, capítulo 1 de este libro, “El poder de la imaginación santificada”, explora los beneficios de las escrituras y el uso apropiado de la imaginación en la vida devocional, lo que era la motivación de la Sra. White en escribir. En respuesta a las nociones simplistas con respeto a la producción de los libros de Elena de White, capítulo 2, “Contar la historia de Jesús más plenamente”, revisa brevemente como Elena de White escribió sobre la vida de Cristo, culminando en la producción de El deseado de todas las gentes.

    Las exposiciones de Rea en The White Lie que comparan las obras de Elena G. de White con posibles fuentes literarias son ejemplos del primer paso en la evaluación. La gran debilidad en su enfoque era en apresurarse a juicio sin el tratamiento de la singularidad entre los pasajes. Capítulos 3 y 4 llenan ese vacío. Capítulo 3, “Sólo el primer paso”, llama la atención a la singularidad de los escritos de Elena de White en una exhibición de Rea que enumera rangos de páginas que supuestamente tienen mucho material paralelo entre Night Scenes in the Bible [Escenas de la noche en la Biblia] de Daniel March y los escritos de Elena de White. Capítulo 4, “La evidencia de detalles de testigo presencial”, llama la atención, en los relatos de Elena de White de la vida de Cristo, a detalles únicos que distinguen los relatos de Elena de White de los de otros libros sobre la vida de Cristo.[xvi]

    En la evaluación de la dependencia literaria, la obra de Veltman en la “Life of Christ Research Project” tomó el segundo paso. Él y su equipo realizaron la tarea agotadora de categorizar cada oración en 15 capítulos de El deseado de todas las gentes a través de un esquema de siete niveles de dependencia. Capítulo 5, “Una actualización de blanco y negro a colores”, examina su trabajo, junto con reflexiones que resultaron del uso de un avanzado sistema de color que no estuvo disponible para el estudio original. También cuantifica hasta la fecha el número de fuentes literarias utilizadas en El deseado de todas las gentes. Debido a que la “Life of Christ Research Project” no catalogó—ya sea en las oraciones dependientes o las independientes—los puntos únicos del autor, no alcanzó al tercer paso en la evaluación de la dependencia literaria. Veltman anticipaba más estudio después de la “Life of Christ Research Project”. Escribió:
    Los estudios futuros harían bien en comparar su texto con el de las fuentes y tomar nota de cómo se seleccionó, condensó, parafraseó, y en general reorganizó el material que utilizó. . . . (Fred Veltman, Ministry, diciembre 1990, pág. 13)

    En la conclusión del estudio, Veltman hizo hincapié en este tipo de análisis:
    El punto que no quiero dejar de hacer es que un estudio cuidadoso de los escritos de Elena de White y cualquier intento justo para tratar el tema del plagio reconocerá también el trabajo creativo de Elena de White. Este análisis dará el debido crédito a Elena de White y a Marian Davis por su individualidad, la cual se expresa en los procesos del rechazo, la selección, la paráfrasis, y la reordenación del texto original. Tomará dolores para enfatizar las diferencias, así como las similitudes.[xvii]

    Capítulo 6 de este libro, “Por qué el término ‘copiar’ no cabe”, lleva el estudio de relaciones literarias a la tercera etapa, llamando la atención a las adaptaciones únicas de Elena de White de las materiales que vinieron de las fuentes literarias. Capítulo 7, “Afirmar la integridad de Elena de White”, trata otra mancha persistente en la reputación de Elena de White que resultó de la percepción errónea engendrada por el comentario de Veltman en Ministry sobre las negaciones de Elena de White.

    Las consecuencias de “fuego amigo” adventista

    Además de las manchas persistentes de The White Lie, es doloroso admitir que la credibilidad de la Sra. White también ha sufrido como resultado del “fuego amigo” de los escolásticos adventistas. A pesar de afirmar su creencia en la autenticidad del don profético de la Sra. White, algunos eruditos adventistas han sugerido dudas acerca de la exactitud histórica de ciertas declaraciones en El conflicto de los siglos, subvirtiendo sutilmente la confianza en Elena de White como una escritora inspirada. Capítulo 8, “La limpieza después del ‘fuego amigo,’ ” limpia los escombros dejados por tal cuestionamiento académico, llamando la atención a los aspectos de la evidencia que los escolásticos pasaron por alto. En cuanto a la subversión del don profético, la Sra. White escribió:
    El último engaño de Satanás consistirá en convertir el testimonio del Espíritu de Dios en algo ineficaz. “Sin profecía el pueblo se desenfrena.” Proverbios 29:18. Satanás trabajará ingeniosamente, con métodos distintos e instrumentos diferentes, para desarraigar la confianza del pueblo remanente de Dios en el testimonio verdadero.[xviii]

    Pocos Adventistas del Séptimo Día cuestionarían que los mensajes proféticos de Elena de White representaron un papel decisivo en la orientación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en el desarrollo de muchos de sus ministerios en cumplimiento de su misión bíblica de llevar “la verdad como está en Jesús” a todo el mundo. El problema ha sido en los esfuerzos de algunas personas a relegar la importancia de ese don sólo al pasado, cuando Dios ha prometido que “el espíritu de la profecía” (es decir, el don profético) sostendrá la iglesia hasta el fin (Efes. 4:11–13; 1 Cor. 12:10, 11; Apóc. 12:17; 19:10; compárese 1MR 141.1). El ministerio profético de la Sra. White llevó el pueblo Adventista del Séptimo Día de la desilusión a la esperanza y era apoyo en la formación de la iglesia, reprendiendo el pecado en su medio. Precisamente esos son los propósitos del don profético—“Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación” (1 Cor. 14:3).[xix]

    No todos los que salieron de la iglesia en el tiempo de Daniells o en el tiempo nuestro hubiera permanecido en la iglesia si sólo entendían cómo se produjeron los libros de Elena de White. Para los que salieron, la acusación del plagio sólo proporcionó un billete conveniente para que saliera de una experiencia que no era feliz en alguna forma.[xx] Muchos otros quedaron en la iglesia sin una comprensión técnica del uso por la Sra. White de fuentes literarias porque han encontrado las doctrinas de la iglesia satisfactoria y su experiencia en la iglesia beneficiosa. La investigación de este libro es para cualquiera persona que desea un conocimiento del uso de fuentes literarias de la Sra. White que no se basa en suposiciones injustificadas, ni en cargos descuidos o en insinuaciones. El objetivo del libro es ser justo con cada persona y tópico discutido.[xxi]

  • #2
    Notas finales


    [i] “Inspiration of the Spirit of Prophecy as Related to the Inspiration of the Bible”, Spectrum, mayo 1979, pág. 51 [también citado en TWL 113]. El “esto” al cual Daniells hizo referencia es el concepto de “la inspiración de pensamientos”, que Uriías Smith abordó en el artículo “Which are Revealed, Words or Ideas?” De los escritos inspirados, Smith escribió, “. . . las palabras no pueden ser inspiradas, mientras que al mismo tiempo las ideas, los hechos, la verdad, que esas palabras transmiten, podrá ser comunicada por Dios” (RH, 13 marzo 1888, pág. 169). W. C. White dijo: “Mi madre nunca ha pretendido inspiración verbal, y no encuentro que mi padre, o los pastores Bates, Andrews, Smith o Waggoner, hayan hecho esa declaración. Si hubo inspiración verbal al escribir sus manuscritos, ¿por qué debía ella añadir o adaptar? Es un hecho que mi madre a menudo toma uno de sus manuscritos, y lo revisa cuidadosamente, haciendo adiciones y desarrollando aun más algún pensamiento” (observaciones orales, 30 octubre 1911, 3MS 499.1).

    [ii] Entrevista con Walter Rea, “Seventh-day Adventism at the Crossroads”, The John Ankerberg Show, octubre 1982, está disponible en http://www.youtube.com/watch?v=TysUQVItG4s&list=PLv2SozlMLc0Cbe-UpWtE3sc6cQHE1fBIm, 5:42.

    [iii] El Patrimonio de Elena G. White es la agencia que custodia los escritos, la correspondencia, los registros, los sermones, los recortes, la colección personal de libros, los recuerdos, y los materiales misceláneos dejados en fideicomiso por la Sra. White a su muerte en 1915. Son administrado por la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día en la oficina central mundial de Silver Spring, Maryland.

    Olson escribió: “El pastor Rea ha accedido a darnos todo el tiempo que necesitemos antes de dar cualquier otro paso por su cuenta” (29 nov. 1978, en TWL 102). La búsqueda de un investigador apto comenzó en 1978. Olson mencionó que había mandado los paralelismos con Edersheim a Kenneth Davis (carta a Rea, 11 septiembre 1978). En noviembre, Olson contactó a Jim Cox, un estudioso del Nuevo Testamento en la Universidad Andrews. Cox finalmente declinó para que pudiera cuidar a su anciana madre (Graybill a Rea, Aug. 14, 1979) y luego aceptó la dirección escolar de Colegio de Avondale. (Ciertos detalles de las conversaciones entre Olson y Cox sobre el estudio que Olson anticipaba están en TWL 103–105.) Adventist Currents, junio 1985, págs. 8, 10, también mencionó a Larry Richards, profesor del Nuevo Testamento en el Colegio Pacific Unión, como candidato. En el ínterin, Olson y la junta directiva del Patrimonio White pidió a Walter Specht y Raymond Cottrell hacer un estudio especial de la relación literaria entre El deseado de todas las gentes y The Life of Christ por Hanna Presentaron sus informes en noviembre de 1979.

    [iv] Olson comentó: “Hay un ministro en la Conferencia del Sur de California que ha estado gastando meses trabajando en esto, haciendo comparaciones entre Life and Times of Jesus the Messiah de Alfred Edersheim y El deseado de todas las gentes. Y él ha estado enviando nosotros resmas de su obra, prácticamente, tal vez 200 páginas de material. Y piensa que ha encontrado gran similitud. [Olson lee una descripción de un paralelismo literario de Rea:] ‘He aquí un párrafo, palabra por palabra la señora White tomó de Edersheim.’ Lo hemos examinado [se ríe] y ni siquiera vemos mucho de parecido” (Hackleman, “The White Lie Discussed” está disponible en http://www.hacksplace.com/images/art...hite%20Lie.pdf). Comparaciones que hizo Rea con El deseado de todas las gentes se habían centrado en Edersheim (TWL 20), y la influencia de Edersheim en El deseado de todas las gentes fueron bastante limitado (véase exhibición en la página 76 de este libro). Los paralelismos entre Bible History (Historia de la Biblia) de Edersheim y Patriarcas y profetas sólo llenan unas tres páginas y media en The White Lie y son mayormente lenguaje bíblico (TWL 290–292). Rea describió su reacción: “En ese mismo momento, en mi archivo ya tenía varias cartas de ese mismo Olson animándome a continuar enviándole mis comparaciones entre Elena de White y sus contemporáneos. Además, había hablado conmigo personalmente cuando estuvo en California hacía sólo poco tiempo, y me había arrancado la promesa de que no publicaría ningún informe sobre mi trabajo sino hasta que él y el personal directivo del Patrimonio White hubieran tenido tiempo adicional para examinar el material. Yo había accedido a su solicitud, y el hecho del acuerdo había sido registrado en el memorando interno que él escribió después y que yo tenía en mis archivos. . . . Los archivos del Patrimonio White se habían referido a un libro escrito por Guillermo Hanna, llamado The Life of Christ. Antes de veinticuatro horas después de la reunión de Loma Linda, ya yo había obtenido una copia del libro de Hanna. Desde ese momento en adelante, he aprendido más de lo que jamás quise saber” (TWL 21, 22, la cursiva ha sido añadida). (Tangencialmente, en una carta fechada el 5 de marzo del 1979, Rea mencionó haber mandado a Olson “unas pocas páginas de comparación de Hanna y el libro El deseado de todas las gentes de la señora White”) Muchos de los contenidos del archivo de Rea sobre el uso de fuentes de Elena de White vinieron de un archivo sin marcar que seminarista Bruce Weaver había copiado del material duplicado guardado en la biblioteca del Patrimonio White, el cual él había encontrado en la oficina auxiliar de la Universidad Adventista de Andrews en Michigan (TWL 20, 21). Rea se opuso a la pretensión de la Herederos de Elena G. de White de que Weaver robó la información, diciendo que Weaver devolvió el archivo después de haberlo copiado. Hay verdadera ironía al decir que la copia de un documento completo sin permiso no es robar, mientras que la adaptación de la fraseología de otros autores en composiciones originales es.

    [v] Juan Dart, Los Angeles Times, 23 octubre 1980. El presidente de la conferencia de Rea le había instado a hacer una cuidadosa investigación “antes de hacer anuncios públicos” (Calkins, 2 april 1979). Jack Provonsha le advirtió que “presentar el material como lo está haciendo sin ponerlo en equilibrio podría hacer daño irreparable a nuestra iglesia” (Provonsha, 21 febrero 1980, pág. 2). El tesorero de la conferencia de Rea se declaró no “escribir un libro despectivo durante ‘tiempo de la compañía’ ” (Walden, 19 septiembre 1980, pág. 1). Cuando el editor religioso Juan Dart se contactó a Rea para una entrevista en octubre 1980, Rea le refirió inicialmente a Veltman. Dart informó que era “no podía localizar a Veltman en el Colegio Pacific Unión, y que entonces se llamaba Rea de nuevo para hacer una cita para una entrevista, en el 13 de octubre” (Eric Anderson, Spectrum, tomo 11, no. 3, pág. 49). Rea entendía que el comité había decidido reportar directamente a la iglesia en cuanto a sus hallazgos. Aunque la primera acción había reconocido “que, en su escritos, Elena de White usó varias fuentes más extensamente de lo que habíamos creído anteriormente”, la segunda acción tuvo que ver con el liderazgo de la iglesia: “Que, tan pronto como sea posible, se desarrolle un plan para informar completamente a los administradores de nuestra iglesia lo relativo a la naturaleza y la extensión del uso de las fuentes por parte de Elena de White.” La tercera acción tenía en vista la iglesia en general y se ocupó de un tema más amplio que los hallazgos de Rea: “Que se ideó inmediatamente un plan para educar a la iglesia, en pasos fácilmente comprensibles, sobre el tema de la inspiración y el uso de fuentes por parte de Elena de White” (PREXAD minutes, “Committee on Ellen White’s Use of Sources at the Glendale Adventist Hospital, Jan. 28–29, 1980,” [“Comité en el uso de fuentes pro Elena White en el Hospital Adventista de Glendale, 28–29 Enero 1980”], pág. 2). Las acciones fueron realizados cuando las revistas de los adventistas del séptimo día pronto publicaron artículos sobre la inspiración. Cuando Veltman aceptó el cargo de la cuarta acción—de llevar a cabo “un estudio en profundidad sobre la escritura de El deseado de todas las gentes”—revisó la investigación de Rea mientras inició su propia, de acuerdo con la quinta acción. A partir de entonces, Rea no iba a jugar un papel importante en la investigación en curso.

    [vi] “The White Lie” es un juego de palabras utilizando el apellido de la Sra. White con una frase que quiere decir “mentira piadosa”. “La verdad sobre The White Lie” responde a muchos puntos en The White Lie (1982). Estos incluyen: la supuesta pleito en contra de Elena de White por haber usado la “Life of Paul” de Conybeare y Howson en Sketches from the Life of Paul, un cargo que fue reciclado de la literatura anti-Adventista que A. G. Daniells erróneamente aceptó sin cuestión; los derechos de las ilustraciones de History of Protestantism de Wylie fueron comprado debidamente por Pacific Press; el uso de Elena de White de los escritos de otros adventistas, lo cual ella notó en mayo de 1888 en El conflicto de los siglos; el uso de fuentes en El conflicto de los siglos y en Sketches from the Life of Paul; la paráfrasis de fraseo de otros autores; la inspiración divina de Elena de White; el uso de Elena de White de palabras prestadas en relación de una visión; la aceptación por parte de los pioneros de la inspiración de los mensajes de Elena G. de White; las dudas ocasionales de Urías Smith sobre el don de Elena de White; ideas similares a las de Elena de White en Paradise Lost de Juan Milton; el concepto de A. G. Daniells de la inspiración de los mensajes de Elena de White; conceptos de la inspiración adventistas equivocados; cuestiones relacionadas con la autoridad y no canonicidad de Elena de White; el papel de H. Camden Lacey en la preparación de El deseado de todas las gentes; el apoyo de Elena White y el concepto erróneo de “la puerta cerrada” y como las visiones le ayudó en cambiar su punto de vista; el trabajo de los asistentes literarios de Elena de White; y las políticas de investigación en los archivos del Patrimonio White.

    [vii] Entrevista con Rea, disponible en http://www.youtube.com/watch?v=DZXLvPvJrno, marcador 15:07. El liderazgo sí hizo anuncios. Rea mismo citó el anuncio del presidente Neil Wilson después de la reunión de Glendale, “. . . en sus escritos, Elena White usó fuentes más extensamente de lo que hasta ahora nos habíamos enterado o habíamos reconocido” (Adventist Review, 20 marzo 1980, en TWL 84), junto con la evaluación de McAdams: “El presidente de la Conferencia General está reconociendo, abierta y honestamente, los hechos acerca del uso de fuentes por Elena de White . . .” (“Shifting Views of Inspiration”, Spectrum, marzo de 1980, pág. 38, en TWL 84). Si Rea había leído el artículo original, habría encontrado un resumen útil sobre el uso de las fuentes de inspiración. La cifra de 1200 que Rea mencionó es el número de libros en las bibliotecas de Elena de White (véase Johns et al., “A Bibliography of Ellen G. White’s Private and Office Libraries”). El libro de Rea fue reactiva. Richard N. Ostling escribió: “El abril pasado, Rea publicó sus resultados completos en un libro amargo titulado The White Lie” (Ostling, “The Church of Liberal Borrowings”, Time, 2 de agosto del 1982, pág. 49). Rea insistió en que no era amargo, pero sólo “desilusionado” (Carlson, “Church Critic Still Feels Ostracized from His Brethren”, Patterson Irrigator, 15 febrero 1994, pág. 11).

    [viii] Jonathan Butler, Spectrum, tomo 12, núm. 4, pág. 45.

    [ix] Bruce Weaver concluyó de la correspondencia que encontró en el folleto en la universidad de Andrews que los funcionarios del Patrimonio White tenían la intención de “manipular a las conclusiones de un estudio de venir sobre el uso de Elena de White de un libro de Hanna a sus propios deseos” (Weaver, post, 14 febrero 2008, está disponible en http://www.spectrummagazine.org/coll...guage_morality). No vio que la preocupación de los funcionarios eran las presuposiciones de la alta crítica que afectaría a los resultados del estudio. En cuanto a la imparcialidad, Roberto Olson escribió sobre Fred Veltman: “Estoy totalmente satisfecho con este estudio. Nadie podría haber hecho un mejor trabajo—nadie. Él [Veltman] lo hizo como lo habría hecho una persona neutral, no como un apólogo” (Ministry, diciembre 1990, pág. 16).
    [x] Don Casebolt, Marilyn Cotton, Edna Grove, Delmer Johnson, Joel Lutes, Jean Murphy, Genevieve Ost, y Ruth Wheeler.
    [xi] Entrevista con Fred Veltman, 30 noviembre 2005. Sabiendo que los escritores inspirados de la Biblia tomados de fuentes, Veltman me dijo que su interés como un estudioso del Nuevo Testamento era en la cuantificación de su dependencia literaria. También me dijo que él se ofreció voluntariamente para el estudio después de que Jim Cox declinó. Olson me dijo que tenía que convencer a Veltman a que acepte la asignación. Veltman comenzó el estudio en septiembre 1980. Que estudio no llegó a tratar con el plagio, Veltman escribió: “También está la cuestión de plagio. Ahora hemos identificado varias de las fuentes que utilizó. Conocemos los tipos de literatura que estas fuentes representan. Y tenemos una idea de la naturaleza y el alcance de la dependencia literaria de Elena de White a nivel de sus escritos originales. Con todos estos datos en la mano, debemos ser capaces de examinar la cuestión de plagio en términos de las convenciones literarias que rigieron el uso de este tipo de obras religiosas entre sus contemporáneos” (Ministry, diciembre 1990, pág. 12, la cursiva ha sido añadida).

    [xii] A la “[pregunta] 2. ‘¿Cree usted que Elena de White era culpable de plagio, como algunos han acusado?’ ” Veltman respondió: “Como indiqué en mi informe, la investigación no trató el tema del plagio. Si bien no podemos resolver esa cuestión aquí, ni quiero minimizar su importancia, mi opinión personal es que ella no era culpable de esta práctica. Es verdad que encontramos citas textuales de autores que no recibieron crédito. Sin embargo la cuestión de plagio es mucho más complicada que simplemente establecer que un escritor usó la obra de otro sin haber dado crédito. Un escritor sólo puede ser acusado de plagio legítimamente cuando los métodos literarios del escritor contravienen las prácticas establecidas por la comunidad en general de los escritores que producen obras del mismo género literario dentro del contexto cultural comparable. En el proceso de hacer nuestra investigación encontramos que las fuentes de Elena de White habían utilizado previamente entre sí de la misma manera que más tarde se los utilizó. A veces los paralelismos entre las fuentes eran tan fuertes que tuvimos dificultades para decidir cuál Elena de White estaba utilizando” (Ministry, diciembre 1990, pág. 12).

    [xiii] Las siguientes son las declaraciones que dieron lugar a las dos percepciones erróneas (véase la subrayado): “Al estudiar cuidadosamente la naturaleza y el grado de la dependencia literaria de estas materias primeras, que incluían diarios personales de Elena de White, se hizo muy claro para nosotros que era Elena de White misma que estaba copiando de las fuentes. No tenemos que mirar hacia el trabajo de sus secretarios para darnos cuenta de los paralelismos de origen que se encuentran en sus escritos” (Veltman, Ministry, octubre 1990, págs. 6, 7). A la “[pregunta] 3. ‘¿Cómo armoniza usted el uso de Elena de White de las fuentes con sus declaraciones al contrario? ¿Cree usted que la declaración introductoria de El conflicto de los siglos constituye un reconocimiento adecuado de la dependencia literaria?’ ” dijo: “Debo admitir desde el comienzo que, a mi juicio, este es el problema más serio al que hay que enfrentarse en relación con la dependencia literaria de Elena de White. Esto asesta un golpe al corazón de su honradez, su integridad, y por lo tanto su confiabilidad. A partir de ahora no tengo—a mi conocer, tampoco nadie más tiene —una respuesta satisfactoria a esta pregunta importante. La declaración de El conflicto de los siglos ocurre bastante tarde en el curso de su carrera de escritor y es demasiado limitada en su referencia a los historiadores y los reformadores. [En realidad, la Sra. White emitió la declaración en el primer volumen publicado en la serie “El conflicto de los siglos” (1888). La edición original de Patriarcas y profetas (1890) contiene una nota escrito por Uriías Smith sobre la no-originalidad de gran parte del libro: “Este volumen trata sobre los temas de la historia de la Biblia, temas que no son en sí mismos nueva, sin embargo, aquí presentado para darles un nuevo significado” (pág. 19).] Admisiones similares no aparecen como prólogos a todos sus escritos en los que las fuentes están involucrados, y no hay ninguna indicación de que esta declaración particular se aplica a sus escritos, en general. Pero me parece que la declaración de El conflicto de los siglos ofrece una pista sobre dónde se puede encontrar la respuesta. Al parecer, Elena de White creía que la documentación era necesaria sólo cuando un escritor fue citado como una autoridad. Cuando se cite la fuente para proporcionar ‘una presentación del tema adecuada y forzada,’ no hay necesidad de dar crédito (White, The Great Controversy, pág. xii, traducción literal). La idea de que Elena de White trabajó con estas distinciones en mente no resuelve la cuestión de plagio. Tampoco responde plenamente a las preguntas que surgen en relación con el texto de El deseado de todas las gentes, en el cual el parafrasear dominan más que el citar. Se sugiere, sin embargo, que Elena de White pudiera haber visto la dependencia literaria como una indicación de la autoridad y sobre todo aplicar a las cotizaciones al por mayor en lugar de parafrasear. Se sugiere, sin embargo, que Elena de White pudiera haber pensado que la dependencia literaria tiene más que ver con la autoridad y el uso literal de material que la paráfrasis” (Veltman, Ministry, diciembre 1990, págs. 14, 15, la cursiva ha sido añadida).

    [xiv] Patrick y Duffy, “Prophetic Guidance Workshop”, www.sdanet.org/atissue/white/workshop.htm y Arthur Patrick, “The Inspired and Inspiring Ellen White, Part 2: Assessing Five Examples of the Documented Evidence”, www.sdanet.org/atissue/white/patrick/egw-inspired2.htm. En el taller de orientación profética internacional, algo de lo pasado como prueba en las presentaciones fue simplemente presentar la evidencia desde otro punto de vista.

    [xv] Graybill et al, “Henry Melvill and Ellen G. White: A Study in Literary and Theological Relationships”, mayo 1982, pág. iii. Graybill escribió a Rea: “Usted recibió una copia del memorando que escribí que fue robada del Centro de Investigación en Andrews, así que sabe el tipo de preguntas que requieren una respuesta en relación con El deseado de todas las gentes. Yo simplemente no puede sentir que su formación, metodología y estilo le han preparado para lidiar con estas preguntas. Algunos incluso han dicho que usted conecte mi nombre con las inquietudes que tiene. Esto me hace aún más incómoda, debido a que estos informes también le acreditan con el comentario de que el 70 o el 80 por ciento de los libros de Elena G. de White se tomó prestado de otras fuentes. No estoy de acuerdo con esa declaración por un momento. . . . Espero que si tiene ocasión de mencionar mi nombre en relación con El deseado de todas las gentes usted hará claro a sus oyentes que todavía me siento que su trabajo es engañosa y mal concebida” (carta, 14 agosto 1979).

    [xvi] “La verdad sobre The White Lie”, pág. 2, declara: “Es nuestra esperanza que el estudio del préstamo literario de Elena G. de White llegue más allá de sólo notar paralelismos literarios y discutir sobre cuánto préstamo literario era aceptable, hasta la pregunta más interesante, a saber, ¿a qué uso único la Sra. White, bajo la conducción del Espíritu, puso los materiales que adaptó?” Rea y Veltman descuidaron este aspecto de la investigación. Cottrell llamó la atención a la singularidad del propósito de Elena de White y su relación de cada incidente en la vida de Cristo a la revelación del plan de salvación (Cottrell, “Literary Relationship Between The Desire of Ages, by Ellen G. White and The Life of Christ, by William Hanna”, págs. 27–30). Specht destacó, con ejemplos, la viveza y comentarios adicionales de Elena de White, y la simplificación, la corrección y el mejoramiento de lo que tomó prestado (Specht, págs. 14, 15, 17, 18, 34, 35).

    [xvii] Veltman, The Full Report of the Life of Christ Research Project, págs. 952, 953; compárese Veltman, Ministry, diciembre 1990, pág. 13.

    [xviii] Elena G. White, carta 12 (12 agosto), 1890, al hermano y la hermana Garmire, en 2MS 89.1.

    [xix] En su primer libro, la Sra. White exhortó: “Recomiendo al amable lector la Palabra de Dios como regla de fe y práctica. Por esa Palabra hemos de ser juzgados. En ella Dios ha prometido dar visiones en los ‘postreros días’; no para tener una nueva norma de fe, sino para consolar a su pueblo, y para corregir a los que se apartan de la verdad bíblica. Así obró Dios con Pedro cuando estaba por enviarlo a predicar a los gentiles. (Hechos 10.)” (ExV [1851] 64.3, en PE 78.1). El don profético nunca se intencionaba suplantar a las Escrituras; su objetivo siempre ha sido sostener las Escrituras por ayudar a la iglesia a apreciar lo que las Escrituras enseñan.

    [xx] Thomas Thompson, II, utilizó la cifra inflada en su carta de renuncia del 19 de noviembre de 2000: “Se estima que el 70–80% de sus escritos han sido robados de otros.” Otros ex adventistas han citado cifras similares. Como veremos, esta fue una estimación basada en muy poca evidencia para que sea correcta. Rea no vio que Daniells estaba hablando de conocimiento que habría vindicado Elena G. de White y “se habría evitado que mucha gente se descarriara” (TWL 113).

    [xxi] Rea respondió cuando le dije a él esto, “Usted debe ser un ángel del cielo.” Le respondí, “No, sólo soy sirviente de Aquel que vive en el cielo. Tengo que tratar a todos con respeto.”

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