De los momentos difíciles que se experimentan en esta vida, es cuando te lastiman el corazón. Sin importar la edad, el sufrir una relación fallida de novios hace que te sientas igual de triste.

Cuando se está en una situación así, que sientes una opresión en el pecho, un sabor amargo, con un hueco en el estómago. Sin ganas de comer, o con ganas de comer de más, por la separación de la pareja, lo que más deseas es que se te pase, ¡ya! Aunque sabemos que todo es un proceso, hay maneras para que ese corazón roto se cure más rápido, pero depende de ti, si te enfocas en lo siguiente:

Analiza la ruptura

Más allá de la química que pueden darse entre dos personas, al momento de decidir iniciar una relación de novios, se busca conocerse mutuamente. Un proceso mediante el cual empiezan a conocer su forma de actuar, pensar, los estados de ánimo, también su vida espiritual, familiar y su círculo de amistades.

Ver si realmente hay amor, fidelidad, respeto, comprensión, entre otras cosas que se van identificando en el camino para reconocer si están en una relación sana, para más adelante convertirse en compañeros de vida. Pero si en el proceso de conocerse, te das cuenta que surgen problemas de inseguridad, celos, falta de respeto, falta de perdón, infidelidad, poca comunicación, o simplemente no estás de acuerdo con sus gustos y cómo piensa, entonces lo mejor es ponerle fin.

Así que, piensa, si deseas sacarte a tu ex pareja de la cabeza, analiza la ruptura, las causas del porqué los llevaron a separarse. No te quedes suspirando por los momentos buenos, mejor enfócate en lo que no fue bueno, motivo por el cual hoy no están juntos, y que de estarlo, no serías la persona feliz que te gustaría ser. Recuerda, las cosas suceden por algo, y las que no también.

Tu sentimiento es temporal, pero entre más reflexionas sobre las causas de la ruptura, podría a conducirte a una recuperación emocional más rápida y superarlo con mayor facilidad.

No te quedes en el ayer

Hay momentos de nuestro pasado que recordamos como momentos muy buenos, como dicen “recordar es vivir”. Lo lamentable está que pienses que lo vivido fue tan bueno que ya no volverás a ser feliz como, por ejemplo, cuando estabas con tu ex pareja; eso no ayuda a superarlo.

Por ello, el sabio consejo de “Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas”. Eclesiastés 7:10. Así que evita pensar en “el hubiera” que como bien sabemos no existe. No importa que tan bueno, o que tan malo fue, la realidad es que hoy es el momento para redefinirte como independiente de tu ex pareja. Tener claro que tu futuro es sin esa persona, y por lo tanto dejar de vivir en el ayer, y si llegas a pensar en el pasado, que sea por las cosas que no querías para ti. Aprende de las experiencias, te hacen más fuerte y cautelosa, y si aprendes a dejar todo atrás como vivencias nada más, podrás ver que lo mejor está por venir.

Tu mejor refugio

En momentos de sufrimiento, la gente es más sensible a refugiarse en Dios, porque sabemos que sólo en El encuentra consuelo nuestra alma. Jesucristo nos dice: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso”.

Aprovecha y refúgiate en sus brazos, porque El está de tu lado. Recuerda que nos prometió estar con nosotras todos los días. Confía, porque Dios jamás retendrá lo bueno para ti. Por otro lado, también puedes comenzar a frecuentar familiares, amistades que no veías tan seguido. Concéntrate en proyectos de estudio, trabajo, iglesia u otra actividad que te ayude a ocupar tu mente, con el tiempo esto ayuda a pensar menos en la ex pareja y por ende a sentir menos angustia y menos soledad.

Por último, oro para que tu corazón sea curado pronto, que después puedas voltear y decir “Gracias Dios, ahora todo es mejor”.

Clari vos